31 dic. 2008

28 dic. 2008

A LAS MADRES CONVIENE DECIRLES LA VERDAD ....

Un día Manuel, soltero y sin compromiso, invitó a su madre a comer. Durante la comida, la madre no pudo por menos que notar lo guapa que era la asistenta de su hijo. Hacía tiempo que sospechaba que la relación entre su hijo y su asistenta tenía algo de especial. A lo largo de la comida, observando algunos gestos de ambos, sus sospechas se agudizaron. En un momento dado, leyendo los pensamientos de su madre, Manuel dijo: “Ya sé lo que estás pensando, pero te aseguro que entre Rosa y yo no hay nada”.

Aproximadamente una semana después, Rosa le comentó a Manuel:
- Desde el día que tu madre vino a comer no encuentro el candelabro de plata que había en el salón. No se lo habrá llevado tu madre, ¿verdad?

A lo que Manuel respondió:
- La verdad es que lo dudo mucho, pero le mandaré una carta para estar más seguro.

Así las cosas, Manuel se sentó ante su escritorio y redactó una carta para su madre en la que entre otras cosas decía:



QUERIDA MAMÁ:

No digo ni que te hayas llevado el candelabro de plata ni que no lo hayas hecho. Pero el hecho real es que desde que estuviste aquí, Rosa no lo ha visto más.

Muchos besos.

Manuel



Pocos días después, Manuel recibió respuesta de su madre, una carta en la que entre otras cosas decía:



QUERIDO MANUEL:

No digo ni que te estés acostando con Rosa ni que no lo hayas hecho. Pero el hecho real es que si ella durmiese en su cama, se clavaría en la espalda un molesto candelabro de plata que escondí en ella.

Muchos besos.

Mamá


Nashterias

12 dic. 2008

4 dic. 2008